Recuerdos de boda en la judería de Tortosa – La jueva de Tortosa – Visitas guiadas teatralizadas y con cantos sefarditas

Aquella mañana Dolça se despertó temprano. Estaba feliz, nerviosa, sonriente en algunos momentos i en otros, guardaba un silencio que se expandía por todas las habitaciones de la casa. Las mujeres trabajaban fuerte para tenerlo todo listo para la hora de comer. El enlace de Dolça i Josué había devuelto la alegría a la judería de Tortosa”

-Pensamientos de Blanca-

 

“Según era costumbre, las bodas judías se celebraban en la sinagoga ante al menos diez testigos y una ceremonia dirigida por el rabino. Era obligatorio que los padres de la novia estuvieran presentes en la ceremonia, condición  necesaria para evitar que algunas chicas jóvenes se casaran antes de tiempo y con quien quisieran en secreto. El rabino leía las bendiciones prescritas, y posteriormente la Ketubà o contrato matrimonial, redactado en arameo “

Texto extraído del libro: 

ELS JUEUS CATALANS de Manuel Forcano.  Angle Editorial

La vida de Blanca en la judería de Tortosa – La jueva de Tortosa – Visitas guiadas a las juderías de Tortosa , Falset i Tarragona

“Recordar la vida en Tortosa es sentir el caluroso abrazo de mi gente, caminando por sus estrechas calles, y dejarme deleitar por el siempre delicioso paisaje de campos de olivos, montañas y río. Volver a elegir ropas en la tienda de Isaac Toledano, y observar el delicado trabajo de platero de Mossé Benvenist. Saberme en casa, a pesar del asperezas de los tiempos, donde los muros del call nos protegían.

Es también reencontrarme con una cierta amargura al salir del call, cuando por obligación debía vestirme, así como las mujeres sarracenas, con la aldifara, aquel manto que me cubria totalmente el cuerpo, y me dificultaba y ahogaba el gesto.

Un todo contrastado de alegrías y tristezas, donde el calor de la casa se convertía en calma y reposo, la cuna de la propia libertad, el descanso”.

Pensamientos de Blanca

La judía de Tortosa recordando tiempos de esplendor – Visitas guiadas a las juderías de Tortosa – Falset – Tarragona

“A menudo afloraba aquella extraña añoranza de tiempos nunca vividos a los que me sentía inmensamente atraída mediante los relatos de la madre. Ella nos había hablado muchas veces, así como le habría expresado su madre, como había existido un tiempo precioso para el pueblo judío catalán . Nos hablaba del gran siglo para nuestro pueblo. Judíos de Corte, siempre cerca de decisiones que influían directamente en la sociedad del momento. Sabios y rabinos alimentando su intelecto y dedicados al estudio de la Torá, a la traducción de obras literarias y científicas. Tiempos en los que nuestros antepasados vivían en plenitud y expresaban libremente el propio sentir, sin tener que ocultar la esencia de la que se habían nutrido desde los inicios de los tiempos” 

Pensaments de Blanca